Asesinaron a minusválido - Trujillo - Ctvsatelital.com Noticias de actualidad.nacionales,internacionales,económicas,deportes,salud,cultura
10

Policía insiste que fue una venganza por cobro de cupos.



¿Por qué alguien estaría interesado en matar a un minusválido que cargaba en los bolsillos unas cuantas monedas que apenas le permitían llamar por teléfono y comprar una bolsa de pan?
Esta es la pregunta que ronda el misterioso crimen de Cristian Víctor Chichizola García, un hombre de 33 años que se movilizaba en muletas y que la noche del lunes recibió cuatro balazos a pocos metros de su casa del sector Las Palmeras en Víctor Larco.
El episodio de sangre plantea dos posibilidades. Para sus vecinos, los homicidas serían los delincuentes que se hacen pasar por taxistas y que casi a diario llegan al sector Las Palmeras para asaltar a incautos pasajeros.
Por otro lado está la versión de la policía que insiste en que el asesinato tiene características típicas de una venganza. Es decir, que alguien mando matar a Chichizola García quien estaba implicado en la cobranza de cupos a obras de construcción.

CRIMEN Y MISTERIO
“Todos los días veíamos al vecino (Cristian Víctor Chichizola García) pasar por aquí, siempre iba y venía a su casa porque aquí vive desde hace dos años con su esposa y su hijo. Pero desde hace más de un año el vecino se movilizaba en muletas, en dos muletas, no sabemos por qué. Nunca nos contó que le pasó. Aquí, señor, cada quien vive pendiente de su familia”, dice Hilda Huamuro, la teniente gobernadora del sector Las Palmeras y El Cortijo Bajo.
En efecto, esta zona es un cúmulo de viviendas, la mayoría de adobe, agrupadas en desorden y divididas por polvorientas y angostas calles donde además de tierra también se respira el nauseabundo olor de los criaderos de chanchos clandestinos.
Se trata de uno de los lugares más pobres y olvidados del distrito de Víctor Larco y fue allí donde el lunes por la noche se escribió a balazos un nuevo episodio de violencia.
La calle donde la muerte sorprendió a Cristian Víctor Chichizola García tiene de un lado las casas de sus vecinos y del otro los cañaverales de la empresa agroindustrial Laredo.
Rosa Taboada Rodríguez relató a Satélite que el ataque contra su conviviente ocurrió a las 9:30 p.m. a pocos minutos que salió de su casa ubicada también frente a los sembríos de caña.
“Mi esposo estuvo todo el día en la casa atendiendo a mi hijo que tiene tres años, ya por la noche salió porque tenía que llamar a su hermana que por estos días va a dar a luz. Lo último que me dijo es que iba y regresaba comprando pan para la cena”, relata la muchacha de 23 años.
A esa hora de la noche, la calle ya estaba vacía. El único que caminaba en medio de la penumbra era Cristian Víctor Chichizola García, quien avanzaba lentamente apoyado en sus dos muletas.
Todas las familias se disponían a descansar cuando el estruendo de una decena de balazos, que en un principio creyeron era el ruido de unos cuetes, los sobresaltó. Nadie salió por temor. Recién lo hicieron cuando escucharon los gritos de auxilio de Rosa Taboada.
Al asomarse a la calle, la vieron abrazada a su conviviente quien yacía al borde de un pequeño jardín sangrando del vientre. No había nadie más en la polvorienta calle. Como casi siempre sucede, dicen los vecinos, los asesinos se escondieron y se perdieron entre los cañaverales.
Rosa Taboada contó después que al escuchar los disparos tuvo un mal presentimiento y que por eso salió rápido a la calle donde encontró a Cristian Víctor Chichizola García malherido y clamando ayuda.
La teniente gobernadora sacó su motocar y auxilió a su vecino. “Lo único que recuerdo es que el vecino trataba de hacerse el fuerte y repetía agitado: “Estoy bien, estoy bien”, no decía nada más”, anotó.
Primero lo llevaron a la Clínica Sánchez Ferrer y después al hospital Regional, pero para entonces ya había perdido mucha sangre. Apenas dos horas después murió a consecuencia de los balazos que recibió en el antebrazo derecho, el pecho, el abdomen (altura de la vejiga) y el glúteo.
10 BALAZOS, MUCHAS
SOSPECHAS
Cuando la policía llegó a la escena del crimen, encontró en el suelo 10 casquillos que daban cuenta de la ferocidad con la que actuaron los asesinos. A decir de los detectives, el ataque fue exageradamente salvaje para un hombre que se movilizaba en muletas y que ni siquiera tenía opción de huir.
Los vecinos insistieron en que no vieron nada mientras Rosa Taboada aseguraba que su esposo no había recibido amenazas ni tenía enemigos. “Era una persona buena, trabajó en Lima como vigilante, también como albañil, actualmente me ayudaba en la confección de ropa y adornos navideños, queríamos impulsar una microempresa”, contó entre lágrimas
Las diligencias continuaron toda la noche. El misterio aumentó cuando una versión dio cuenta de que uno de los asesinos había sido atrapado, pero fugó después de dar un nombre falso. Esta información aún es investigada en la comisaría de Buenos Aires.
Sobre los asesinos, nadie sabe nada. “No sabemos quién mató al vecino. Pero sí podemos decir que por esta zona vienen los delincuentes que se hacen pasar por taxistas, ellos secuestran a sus pasajeros, los asaltan y los dejan sin dinero y hasta sin zapatos. Apenas la semana pasada asaltaron a un señor alto al que tuvimos que ayudar. Lo único que pedimos es que la empresa Laredo construya una pared porque los delincuentes siempre se esconden entre las cañas y nunca son atrapados”, exige Hilda Huemuro.
La policía investiga si acaso a Cristian Víctor Chichizola García lo mató uno de estos falsos taxistas por ser testigo de uno de sus atracos, o si efectivamente se trató de una venganza planeada por un enemigo a muerte pues el jefe de la Divincri, coronel César Vallejos Mori, señaló que tienen información que estaba implicado en el cobro de cupos a las obras de construcción.
De momento nadie sabe lo que sucedió. Lo único concreto y real es que este minusválido de 33 años murió, que su cadáver es velado en la casa de uno de sus vecinos, que ha dejado huérfano a su hijo de 3 años y que nadie puede detener esta ola de crímenes que sigue desangrando la ciudad.

0 comentarios:

Publicar un comentario

 
Top